No necesitas comprar una mina para entrar. Si tienes una excavadora, puedes aportarla a una operación aluvial y ganar de la producción, sin perder tu equipo.
Tu pones el equipo; el operador pone el proyecto, la gente y la operación. Lo que sale, se reparte según lo acordado, por escrito.
La gran ventaja: tu máquina sigue siendo tuya. No la vendes ni la pierdes. La pones a generar en vez de tenerla quieta depreciandose.
Aportar tu máquina a una operación sin estudiar es arriesgar tu activo. Por eso solo entra a proyectos que pasaron el estudio legal, técnico y financiero.
Así tu equipo trabaja donde de verdad hay oro y el negocio cuadra.