Es la version más liviana de una planta: en vez de recuperar el oro completo, produce un concentrado que se vende a quien lo termina de procesar. Menos inversión, entrada más rápida.
La planta de flotación concentra el oro en un material que luego se vende a comercializadores o exportadores. No llegas al lingote, pero entras al negocio con menos capital.
Es buena puerta de entrada para quien quiere participar del procesamiento sin el monton de la planta completa.
Lo que ganas depende de la ley del concentrado y de las condiciones de quien lo compra. Vender bien el concentrado, a un comprador serio y legal, es la mitad del negocio.
Por eso la comercialización -la siguiente leccion- es tan importante como producir.